Algunos ingredientes de los cosméticos pueden provocar una reacción al exponernos al sol. En verano, es importante revisar nuestras rutinas para garantizar su seguridad y eficacia. Repasamos algunos de los ingredientes más comunes y os damos algunos consejos sobre cómo adaptar su uso en verano.
Retinol
El retinol es habitual en los tratamientos cosméticos antienvejecimiento por sus propiedades para estimular la producción de colágeno. Su uso hace que la piel sea más sensible frente a los rayos ultravioleta (UV). Además, la la exposición solar disminuye su eficacia, por lo que suele incorporarse a cremas y productos de uso nocturno.
En verano no es imprescindible dejar de utilizarlo, pero sí se recomienda espaciar las aplicaciones o pausarlas si la exposición solar va a ser intensa.
Podéis ampliar la información en este artículo del blog.
Ácidos glicólico, salicílico y láctico
En el caso de ácidos exfoliantes como el glicólico, salicílico o el láctico, al eliminar las células superficiales de la piel, hacen que ésta sea más vulnerable frente al sol. Su uso aumenta la posibilidad de que aparezcan manchas y sensibilidades, por lo que es importante reforzar las precauciones utilizando protectores solares de amplio espectro.
Otros de los tratamientos que conviene pausar o revisar en verano son los despigmentantes.
Por el contrario, los antioxidantes están especialmente recomendados, ya que ayudan a proteger a nuestra piel frente al estrés oxidativo.
Recuerda que tu farmacéutico/a puede asesorarte sobre tus rutinas y cuidados, mostrándote la mejor forma de aplicar y combinar los distintos tratamientos.
Higiene facial en verano
A pesar de que en verano muchas personas prescinden del maquillaje, no hay que olvidarse de continuar con la higiene facial. Eso sí, también se recomienda adaptarla, teniendo en cuenta, sobre todo, que las cremas de protección solar en algunos casos son difíciles de retirar.
En verano puedes optar por espumas limpiadoras, más frescas y ligeras, y no olvides aplicar el tónico después.
Se recomienda seguir utilizando un exfoliante suave cada semana o al menos cada 10 días. Nos permitirá retirar células muertas ya que hay que tener en cuenta que la exposición solar engrosa la piel y hace que la sintamos saturada y poco flexible en verano.
Si quieres ampliar la información sobre la higiene facial en verano puedes hacer click en este enlace.



