La celebración del Día Europeo del Cáncer de Piel, promovida por la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV), busca sensibilizar a la población sobre los peligros de la exposición solar excesiva. Además de advertir sobre la importancia de la protección solar y otros hábitos, esta iniciativa quiere promover las revisiones dermatológicas que permitan un diagnóstico precoz de la enfermedad.
Estas son algunas de sus recomendaciones:
- Revisa tu piel una vez al mes. Tanto la parte frontal como la trasera mediante un espejo de cuerpo entero, y con un espejo de mano para revisar las zonas de difícil acceso (incluida parte trasera de las orejas, cuero cabelludo, las zonas entre los dedos…)
- Presta especial atención a cualquier mancha que cambie de tamaño, color o forma; que sea asimétrica o tenga bordes irregulares; tenga una textura rugosa o escamosa; presente varios colores; cause picazón o molestia; sangre o supure líquido, o parezca una herida pero no cicatrice.
- Si observas alguna de estas señales, consulta con un/a dermatólogo/a.
Protección solar y otros consejos
La mejor forma de prevenir el cáncer de piel es evitar la exposición solar prolongada, especialmente en las horas centrales del día (de 12 a 16 horas).
Es necesario utilizar siempre protección solar, incluso en los días nublados. Hacerlo con un factor adecuado a nuestro fototipo y a nuestros hábitos de exposición. Recuerda que tu farmacéutico/a puede asesorarte sobre la opción más adecuada en tu caso.
Puedes ampliar la información sobre protección solar y resolver algunas de tus dudas en este artículo de nuestro blog.
Factores de riesgo del cáncer de piel
Entre los factores de riesgo frente al cáncer de piel destacan:
- Tener la piel clara o con propensión a las quemaduras solares.
- Haber tenido quemaduras solares en la infancia.
- Haber pasado mucho tiempo al sol a lo largo de la vida, bien sea por trabajo o por ocio.
- Haber usado frecuentemente cabinas de bronceado.
- Tener más de 50 lunares.
- Tener antecedentes familiares de cáncer de piel.
- Tener más de 50 años.
- Haberse sometido a un trasplante de órgano



