Del 5 al 18 de marzo en las Farmacias Sanifarma vamos a desarrollar una campaña en la que informaremos sobre la Vitamina D y su importancia para la salud y, en algunos casos, se ofrecerá la posibilidad de realizar un test a un coste promocional. La cantidad recomendada de Vitamina D es de 600 Unidades Internacionales (UI) para menores de 70 años y de 800 para mayores de 70.
A pesar de su nombre, la vitamina D es una hormona, responsable de la absorción del calcio y el fósforo por parte de nuestro organismo. Ambos son esenciales para el funcionamiento de los huesos, los músculos y del sistema inmunitario.
La vitamina D se obtiene a través de la exposición a la luz solar (alrededor del 80 %) y de la dieta. Su síntesis como respuesta a la exposición al sol dependerá de la latitud en la que nos encontremos, de la hora del día, la estación, la protección solar que empleemos y de nuestro color de piel.
En algunos casos, previa valoración de un profesional sanitario, será requerida la suplementación oral con vitamina D. Entre los colectivos con mayor riesgo de déficit destacan:
- Personas mayores institucionalizadas (con riesgo de caída y fractura)
- Personas con inmovilización prolongada.
- Enfermos de cáncer o con patologías cutáneas que no deben exponerse al sol.
- Personas con malabsorción gastrointestinal (gastrectomía, intolerancia al gluten o intolerancia a la lactosa, que pueden tener baja ingesta de calcio y vitamina D).
- Mujeres embarazadas
- Personas en tratamiento con medicamentos que interfieren en su absorción (glucocorticoides, anticonvulsivantes…).
Consejos para tener un nivel adecuado de vitamina D
- Aprovecha la luz solar. Expón al sol brazos y piernas al menos diez minutos cada día sin protección solar para sintetizar la vitamina D adecuadamente.
- Incluye en tu dieta pescados grasos (salmón, caballa, sardinas, atún…), huevos e hígado. También puedes optar por alimentos fortificados, sobre todo en la familia de los lácteos (leche, yogures, etc.), cereales, etc.
- En algunos casos puede estar recomendada la suplementación oral. Los profesionales sanitarios serán los encargados de determinar, si existe un déficit, qué tipo de vitamina D, cuándo y durante cuánto tiempo debes tomarla.
Ten en cuenta que el exceso de vitamina D puede provocar síntomas como náuseas, vómitos, diarrea, sed excesiva, falta de apetito, poliuria, debilidad, nerviosismo o prurito. Se pueden producir también cuadros confusionales y coma hipercalcémico en los casos más graves.



