Según nos explica la Dra. Ingrid Baquero, Inmunóloga Clínica y Reproductiva del Hospital San Juan de Dios en Pamplona, en el último número de la Revista Sanifarma, la suplementación con vitamina D debe realizarse siempre bajo supervisión profesional. Ha de ser individualizada y estar basada en niveles séricos y factores de riesgo, evitando tanto la infra como la sobre medicalización.
Revista Sanifarma.- ¿Cómo ha evolucionado la visión del papel de la vitamina D en la salud y de qué forma se ha refleja do esto es las recomendaciones de suplementación?
Dra. Ingrid Baquero- Tradicionalmente, la vitamina D fue con siderada principalmente un nutriente esencial para el metabolismo fosfocálcico y la mineralización ósea, siendo su déficit responsable de patologías como el raquitismo en niños y la osteomalacia en adultos. Sin embargo, desde finales del siglo XX se ha producido un cambio conceptual al identificarse receptores de vitamina D (VDR) en múltiples tejidos y demostrarse su participación en procesos fisiológicos extraesqueléticos.
Actualmente se reconoce que la vitamina D funciona más como una hormona esteroidea que regula numerosos sistemas biológicos, incluyendo el sistema inmunitario, el metabolismo celular y la función muscular. Este cambio ha generado un notable incremento en la investigación clínica y epidemiológica sobre sus posibles beneficios en enfermedades crónicas (cardiovasculares, autoinmunes o metabólicas).
Como consecuencia, las recomendaciones de suplementación han evolucionado desde un enfoque centrado exclusivamente en la prevención del raquitismo hacia estrategias dirigidas a mantener niveles séricos adecuados de 25-hidroxivitamina D [25(OH)D] en poblaciones de riesgo. Sin embargo, persiste cierta controversia entre organismos científicos sobre los niveles óptimos. El Institute of Medicine (IOM) considera suficientes valores ≥20 ng/ml, mientras que diversas sociedades endocrinológicas recomiendan ≥30 ng/ml para asegurar beneficios óseos y posiblemente extraóseos. En la práctica clínica actual se prioriza una suplementación selectiva basada en riesgo y niveles séricos, evitando el uso
Revista Sanifarma.- En España, con abundantes horas de sol, existe un défi cit de Vitamina D muy elevado (alrededor del 50 % en adultos y 80 % en mayores de 65 años). ¿A qué se debe?
Dra. Ingrid Baquero- España presenta una paradoja epidemiológica. A pesar de su ubicación geográfica y elevada radiación solar, presenta una alta prevalencia de hipovitaminosis D, aproximadamente el 40-50 % en adultos y hasta 80-100 % en mayo res de 65 años y mayores institucionalizados. Las principales causas identificadas son:
- Estilo de vida con escasa exposición solar:
• Predominio de actividades en interiores.
• Uso sistemático de fotoprotección.
• Urbanización y sedentarismo. - Factores geográficos: Gran parte del territorio español se encuentra por encima del paralelo 35°N, lo que reduce la síntesis cutánea de vitamina D durante invierno y primavera debido a menor radiación UVB. Por tanto, latitud y estacionalidad involucrada en producción cutá nea insufi ciente en meses invernales, incluso en zonas soleadas.
- Baja ingesta dietética: La vitamina D está presente en pocos alimentos (principal mente pescados grasos, huevos o alimentos fortifi cados), y la dieta habitual cubre solo 10-20 % de los requerimientos.
- Envejecimiento: Con la edad disminuye la concentración cutánea de 7-dehidrocolesterol, reduciendo la capacidad de síntesis de vitamina D.
- Factores metabólicos y clínicos:
• Obesidad (secuestro en tejido adiposo).
• Enfermedades de malabsorción.
• Enfermedades hepáticas o renales.
• Algunos fármacos (anticonvulsivantes, glucocorticoides). Por tanto, la disponibilidad solar no garantiza niveles adecuados
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