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La anemia consiste en que la concentración de hemoglobina en la sangre está disminuida y por lo tanto, el transporte de oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo es deficiente.
Los valores normales de hemoglobina son aproximadamente 13 g/100 ml en el hombre y 12 g/100 ml en la mujer.
Los síntomas de las anemias son: debilidad, cansancio, fatiga, palidez, fragilidad de uñas y pelo, disnea de esfuerzo, síntomas gastrointestinales ente otros.
Existen muchas causas de anemias. Algunas ocurren por pérdida importante de sangre en hemorragias, determinadas enfermedades y deficiencias nutricionales.
Las anemias de origen nutricional más frecuentes son:
1>> Anemia ferropénica: se produce por una deficiencia de hierro. Existen algunos periodos en los que necesitamos más hierro, como por ejemplo el crecimiento de niños y adolescentes, en embarazadas y cuando hay pérdidas de hierro (grandes hemorragias, menstruación, diarrea crónica).
Los alimentos que contienen hierro son:
• Los de origen animal: hígado, carne, pescado, marisco, huevo. Nuestro organismo absorbe mejor este hierro de origen animal que el de origen vegetal.
• Los de origen vegetal: legumbres (lentejas, alubias, garbanzos, habas, soja). Verduras (espinacas, acelgas, lechuga, endibias, escarola, remolacha roja, guisantes, patata y tomate). Frutas (aguacate, uvas, fruta de la pasión). Cereales (trigo, arroz, cereales de desayuno fortificados).
Para mejorar la absorción del hierro de origen vegetal se recomienda:
• Tomar en la misma comida alimentos ricos en vitamina C. Se puede tomar de postre un zumo de naranja natural o una fruta rica en dicha vitamina: naranja, fresas, frutas tropicales (chirimoyas, mango, papaya, piña). También se puede aliñar las verduras o ensaladas con limón (rico en vitamina C).
• Las lentejas o legumbres es mejor consumirlas con pimiento (vitamina C) y trocitos de carne que tiene proteínas y favorece la absorción de hierro.
• Procurar no tomar té, café o lácteos durante las comidas principales ricas en hierro, porque pueden disminuir su absorción, es mejor tomarlos dos horas después o una hora antes de comer.
• Limitar el consumo de suplementos en fibra o una alimentación excesivamente rica en fibra porque reducirá la absorción de hierro.
2>> Anemia perniciosa: anemia por carencia de vitamina B12. Deben tener cuidado los que sigan una dieta vegetariana estricta porque la gran mayoría de esta vitamina está en alimentos de origen animal. Aunque el origen exclusivamente dietético de dicha anemia es muy raro, suele ser secundaria a alguna enfermedad.
Son alimentos ricos en esta vitamina el hígado, las carnes, las aves, los pescados, los huevos, la leche y derivados. En menor medida la encontramos en los cereales (trigo, soja, cereales de desayuno fortificados), las patatas y las legumbres.
3>> Anemia megaloblástica: anemia por carencia de ácido fólico.
Los folatos son componentes presentes de forma natural en los alimentos.
El ácido fólico es la forma de ese mismo nutriente utilizada en los suplementos farmacológicos y en la fortificación de alimentos.
Las embarazadas son personas de riesgo porque la falta de ácido fólico está relacionada con malformaciones en el feto como la espina bífida. Por eso, recomiendan la suplementación en los primeros meses de embarazo. Otro grupo de riesgo son los alcohólicos crónicos porque el alcohol disminuye la absorción de ácido fólico, y este grupo de personas no suele tener una dieta adecuada.
Son alimentos ricos en ácido fólico:
• Carnes (preferir las magras), hígado, pescados, huevo.
• Verduras: especialmente si se consumen crudas, en ensaladas o poco cocidas, porque esta vitamina se destruye con el calor. Las más ricas son: endibias, escarolas, berros, acelga, espinaca, col, lombarda, coles de Bruselas, repollo.
• Frutas: fresa, frambuesa, naranja, mango, melón, kiwi, en general todas.
• Cereales (integrales, fortificados de desayuno), patatas y legumbres: se puede emplear suplementos de levadura de cerveza y germen de trigo, como complemento de una alimentación rica y variada.
Cuando existe una anemia diagnosticada de origen nutricional el tratamiento farmacológico será el indicado por el médico. La alimentación, rica en el nutriente que falta, es bueno para ayudar a ese tratamiento farmacológico. También la alimentación es adecuada como prevención de las anemias, sobre todo en los periodos que se necesita más nutrientes (infancia y adolescencia, embarazo entre otros).
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